miércoles, 23 de abril de 2008

Tonterías, volumen 2.



Cómo extraño esos momentos.
Cómo te exraño a tí.
Cómo me extraño a mí.
=(

lunes, 21 de abril de 2008

Historia de dos almas.


Por Juan Ignacio Ravinet


Una fría noche de invierno, un acongojado muchacho entablece una emotiva conversación con la persona que quizás mas signifique para el. Están los dos solos, iluminados por la luz de la luna, y a su vez, tratando de combatir el intenso viento helado. El, con una lagrima recorriendo por su mejilla, voz entrecortada y una mano en el corazón. Ella, con los ojos brillosos, pareciera que lo escucha atentamente.

Lluvias, tormentas, tempestad. Creo que eso es lo único que ha habido desde que se supone que debió haber llegado el sol. Está bien, exageré, como muchas veces lo he hecho en mi vida. Pero no encuentro otra forma de decirlo.

¿Cómo no poder asimilarlo aún?, ¿Qué mal paso dimos?, ¿Qué se supone que debió haber pasado?, ¿Acaso esto no era EL momento que tanto esperábamos?, ¿No se supone que hemos sido lo suficientemente fuertes para soportarlo todo?, ¿Por qué ahora?, ¿Por qué este momento hemos elegido para que llegue el infierno a nuestras vidas, justo cuando estaba llegando el cielo?

Son algunas de las preguntas que se escuchan, aquella fría noche de invierno.

Fue algo que siempre soñé. No te lo puedo negar, ¡no puedo inventar algo así!, ahora siento que al fin lo estoy logrando, ¡pero a medias!, ¿Por qué tiene que ser a medias? ¡No entiendo! ¿Qué más me falta por hacer? ¿Qué más te falta por hacer a ti?

Dios, por favor, de corazón, ayúdame a encontrarle una respuesta a esa gran interrogante. ¿Por qué esta llegando la tempestad a nuestras vidas? ¡Si lo único que debe estar presente en un momento como este es la luz del sol!

El muchacho se larga a llorar. Simplemente no aguanta más. No puede creer el brusco giro que dio su vida en tan poco tiempo. Se ve desamparado, preocupado, simplemente no logra entender qué es lo que le esta pasando a su vida.

¡Yo te necesito!, le dice. ¡EL nos necesita, a los dos!, repite con más fuerza aún. No veo por que maldita razón viene la tormenta ahora, ¡no le encuentro sentido!, ¿por que no vino antes?, Al menos ahí, habría una razón la cual podría entender.

¡Nada de lo que hago lo hago para dañarte, mi amor! ¡Estoy desconsolado! Tú sabes que no soy un dios, no soy perfecto, soy un simple humano, como cualquier otro. Me puedo equivocar un millón de veces, pero algo de lo que estoy orgulloso, es que un millón de veces me voy a parar luego del error y caminare hacia delante. Puede ser muy repetitivo para ti quizás, pero yo, al igual que tu, estoy en un proceso constante de aprendizaje de mis errores y caídas. Tú deberías hacer lo mismo – Le dijo el muchacho, aun con la voz un poco débil.

¿Por qué lo imaginamos tanto?, ¿Por qué nos ilusionamos tanto?, ¿Por qué sufrimos alegrías y penas, juntos por esto? Lo hayas querido o no, formamos un plan de vida, esto nunca fue un juego. Entonces, ¿Por qué llego la tormenta justo cuando empezamos a vivir toda esta magia?, ¿Habrá sido solo una coincidencia, o ya estaríamos empezando a hablar de un cumplimiento de metas personales, para así poder dejar ciertas cosas de lado, dejarse el “camino libre”? Tonterías, tonterías…

La muchacha lo sigue mirando atentamente, y una lágrima comienza a descender de su ojo, sin decir ninguna palabra.

¿Por qué no somos felices y punto? ¿Cuesta tanto? No lo creo. En todo caso, siempre hay algo que permanece escondido entre las sombras, ya sea tuyo, o mío. La verdad cuesta triunfar en situaciones como esta. Pero es el único camino a la luz. Lo rutinario nos molesta a veces, lo sé. Somos unos egoístas, ¿Dónde quedaron nuestros espacios de conversación, donde nos contábamos de todo y juntos, de la mano, buscábamos una solución? Amada mía, tu tienes las respuestas, lo veo en tu mirada.

Se quedaron mirando a los ojos durante unos minutos, sin decirse ni una sola palabra. Las lágrimas lentamente caían al suelo, los ojos les brillaban. El frío era intenso y el reloj avanzaba. Al cabo de un rato, los dos muchachos se abrazaron, más fuerte que nunca, como nunca antes lo habían hecho, soltaron todo lo malo, lloraron a mares. El descargo fue mutuo.

Ninguna palabra fue necesaria. El amor es un lenguaje de sentimientos, no fue necesaria ni siquiera una silaba más. A través del lenguaje de los sentimientos y el corporal, se juraron amor eterno, dieron por superado todo conflicto, y decidieron vivir juntos esta etapa, que sin duda se convirtió en la más linda y significativa de sus vidas.


Nunca más se separaron.

martes, 15 de abril de 2008

Tonterías, volumen 1.



Algo que siempre me pasa, es que muchas veces quiero algo pero a la vez no lo quiero, o me gusta algo, pero tampoco lo deseo tanto, no sé, cosas de la vida supongo. Me gusta por ejemplo que sea viernes y la semana termine, pero a su vez tambien me gusta que empiece otra semana nueva. O también podría ser que me encanta revivir momentos del pasado, revivirlos junto a los que quiero, pero también encuentro que es bueno mirar al futuro. Hay tantos ejemplos.. Amo las mañanas heladas y nubladas, me encanta caminar fumandome un cigarro disfrutando de ese aire helado que te llega a la cara, pero a la vez me cargan esas noches frías, en que cuesta dormir, en que no puedes salir.

El proceso que me está tocando vivir en estos momentos es tan duro, tan dificil, tan complicado a veces, pero me encanta, es lejos uno de los momentos mas ricos y plenos que me ha tocado vivir. A veces me siento tan apagado y sin ganas de algunas cosas, pero también dentro de mi cabeza está la idea de que haciendolas es lo mejor para llevar el proceso de tu vida de la mejor manera posible. Creo que a veces me faltan esas ganas, creo que a veces me falta esa chispa, y cuando por alguna razón justo me siento más inspirado, o con ganas y disposición para lograr lo que quiero, ocurre algo que te bota toda esa inspiración y ganas y vuelves a lo mismo.


En fin, esta vida esta llena de contradicciones...

miércoles, 9 de abril de 2008

Soñador.



Ando con emociones encontradas. Más bien me encuentro algo sensible en estos momentos. Algo afectado, algo sorprendido, algo apenado, algo feliz, algo de todo. Siento esa típica sensación que te da cuando alguna parte de tí se desarma. Es como si el gran muro que estoy construyendo a lo largo de mi vida haya recibido un duro golpe y se hayan caído varios ladrillos al suelo [para poder explicarlo de alguna manera mas gráfica]. Tengo que recoger esos ladrillos y volver a ponerlos en su mismo lugar. Perdon, ¿he dicho en su mismo lugar?; creo que esta vez tendré que recapacitar eso, y analizar mejores opciones, o buscar alternativas. Tal vez sea mejor colocar esos ladrillos en lugares diferentes esta vez, para ver si me va mejor de esa manera, o quizar logre lo que quiero de esa forma. O quizás ponerlos donde mismo, pero asegurarlos mas, no sé. Es tiempo de pensar qué hacer, pero el tiempo es oro como dicen por ahí, y no durará por siempre.

En estos momentos si pudiera pedir algo, pediria algo que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez: una máquina del tiempo. Pero la mía será algo diferente eso si, no quiero retroceder -o adelantar- el tiempo en un 100%. Más bien me gustaria retrocederlo, pero conservando muchas de las cosas de la actualidad, cosas que en estos momentos no cambiaría por nada, y que me las "llevaría" al pasado, pasa asi volver a vivir ese tiempo mejorando algunas cosas, pero teniendo otras que ya he ganado en la actualidad, ¿Se entiende?.

Ya, puede sonar complicado, pero en soñarlo no pierdo nada.

Quiero imaginarme lo mejor, quiero proponerme que aunque no pueda contar con esa máquina del tiempo, yo mismo puedo hacerlo con un poquito de esfuerzo. Volver al pasado, cambiar un par de cosas y listo. Nada es imposible, se que se puede hacer. Por el bien que tanto quiero para mí. Y claro... para tí.


Y a tí.. que algún día leeras esto, te pido perdón, e imaginaré que tu también me lo pides. Eres lo más importante en mi vida, de eso no hay duda alguna. No soy perfecto, ni lo seré nunca. Pero a tí yo ya te elegí, y nada ni nadie impedirá que se cumplan mis sueños, ya logré algunos, y algunos otros me falta quizas mucho para lograrlos. Deseos tengo muchos, ya que me gusta imaginar cosas. Soy un soñador.

martes, 8 de abril de 2008

Fuera del mundo real


Escuchar tu corazón fue lo máximo, nunca pensé que sería tan emocionante sentir algo así. Nunca me lo imaginé, nunca lo pensé, ni si siquiera mis emociones eran tantas cuando entré a esa pequeña habitación. Claro que, al salir, mi mentalidad había cambiado por completo, al borde de salir eufórico. En ese mágico momento la sonrisa se me dibujó sola en la cara, sin que yo moviera un músculo por mi voluntad. No podia desviar la mirada, no sabia qué estaba viendo, si tu cabeza, si tus pies, no sé. Pero lo que veían mis ojos, era ver lo mas hermoso que he visto en años. Acompañados de un sonido algo hipnotizante, que me hacía emocionar, que me hacía sonreir de la nada, fue lo que mas me llegó. En esos pocos minutos se me olvidó todo, todos los problemas, las incomodidades, todo lo malo se fue de un segundo a otro. Caí en una especie de trance, de sensacion de placer que me sacó por unos momentos del mundo real, para sólo así sentir cosas buenas, lejos la mejor terapia para olvidarte por unos segundos de tus problemas. La volveré a sentir varias veces a lo largo de estos meses, afortunadamente.

bye